The Virgin Suicides
- escine

- 27 abr 2020
- 2 Min. de lectura
Cuando leemos un libro que nos ha gustado mucho y descubrimos que van a hacer una película basado en esa obra, usualmente pensamos que los realizadores no le van a hacer justicia. En la mayoría de casos es así, ya que es muy difícil condensar en una hora y media o dos, la magia, los detalles, la viveza del relato y la minuciosidad de la narrativa que el autor nos transmite en un libro. Por supuesto, hay excepciones, y este es el caso de The Virgin Suicides, la película de la que voy a hablarles a continuación.

El 21 de abril del año 2000, Paramount Pictures hace el lanzamiento oficial de The Virgin Suicides, dirigido por Sofia Coppola y producido, entre otros, por su papá el famoso Francis Ford Coppola. La película está basada en la novela homónima de Jeffrey Eugenides que fue publicada en 1993.
Si no han visto la película, a estas alturas, se estarán preguntando qué hace tan especial a esta película, o por qué la escogí para hacer una reseña. Pues ahora mismo les cuento.
En lo personal, me gustan las películas en las que la fotografía se vuelve un personaje, en las que los colores ayuden a retratar de manera más profunda las escenas, ese lenguaje de los colores de la paleta que escoge el director de la película en mancuerna con su director de fotografía me cautiva. La paleta de colores escogida, en tonos en amarillos, verdes, naranjas, hacen en conjunto una especie de filtro vintage que se encarga de enmarcar las escenas de forma muy acertada y traslada al espectador a una zona residencial de familias acaudaladas en los años 70, en donde se desarrolla la trama.
Las protagonistas son las cinco hermanas Lisbon, con sueños, ilusiones y deseos de enamorarse como cualquier adolescente. Hasta acá la trama suena sosa y promedio, tipo cualquier chick flick, pero la historia comienza con un twist: la trama básicamente se desarrolla a partir del intento de suicidio de la hija menor, Cecilia Lisbon, de tan solo 13 años y el proceso de cómo las hermanas lidian con ese suceso, las habladurías de los vecinos, la escuela y la sobreprotección de sus padres conservadores.
A pesar de lo obscuro de la trama principal, emociones como la tristeza, la nostalgia, la impotencia y el amor adolescente se encuentran perfectamente musicalizadas. A mi parecer, la banda sonora también se vuelve un personaje a lo largo de la película. El dúo francés Air es el encargado de hacer el score original y en el soundtrack podemos encontrar mùsica de la época como Heart, The Hollies, Styx y Al Green.
Sofia Coppola, la directora y quien hace la adaptaciòn del libro a cine, no defrauda y logra retratar la esencia de la obra de Eugenides, traduciéndolo en hermosas imágenes y actuaciones memorables como la de Kirsten Dunst, Josh Hartnett, Kathleen Turner y James Woods.
Si tienen la oportunidad de leer el libro y ver la película, aprovechando el tiempo que nos brinda la cuarentena, podrán darse cuenta que el film hace una verdadera y justa rendición a la obra original.
@la_bu_
Music junkie y entusiasta de muchas cosas.




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